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30 de octubre de 2007

Sobre la marcha de Juande y Quique

Tras la sorpresa de la marcha de Juande Ramos por voluntad propia al Tottenham inglés, la madrugada del domingo nos deparó un nuevo cambio de entrenador en otro equipo de Champions. Y es que el encuentro del domingo entre el Sevilla y el Valencia no tuvo desperdicio alguno. Manolo Jiménez, sevillista de toda la vida, debutaba en el banquillo del primer equipo, ya con Juande en el White Hart Lane viendo como su nuevo equipo perdía en el último minuto ante el Blackburn.

3-0. Los de Nervión se impusieron con una superioridad escandalosa a los de Quique Sánchez Flores. Sin Villa y sin Silva, al Valencia le faltó mordiente, le faltó fuerza, le faltó gol. Y el miércoles llega el Madrid. Y Soler ya se olía un nuevo "Quique, vete ya" en Mestalla si no se ganaba al líder. Y lo peor. Que esos gritos fueran acompañados de un "Soler, vete ya". En Sevilla lo dijo claro su presidente Del Nido: "A rey muerto, rey puesto". Y la fórmula le funcionó el domingo con el entrenador del filial, que parece que por el momento no va tener sustituto.

Pero en Valencia... ¡Ay, en Valencia! Las cosas no pintan tan bien como en la ciudad del Guadalquivir. Óscar Fernández, que hasta la fecha entrenaba al filial ché en Tercera División, se hace momentáneamente con el cargo de entrenador. Pero el Valencia busca dar un 'pelotazo', y traer a tierras valencianas a un técnico con nombre, con prestigio y por mucho dinero. Fabio Capello, Marcelo Lippi, José Mourinho, Felipe Scolari, Didier Deschamps o Vicente del Bosque son algunos nombres que maneja el presidente de la entidad. Pero parece que estos nombres, por un compromiso u otro, irán cayendo de la lista de candidatos, y la junta directiva del Valencia ya baraja la idea de traerse a Ronald Koeman (técnico del PSV) dando un pelotazo parecido al del Tottenham con Juande Ramos.

8 de octubre de 2007

¿Qué queda del Súper-Sevilla?

Una pregunta muy frecuente en las últimas semanas. Pues de ese súper-Sevilla que recordamos de hace no tanto, aquel que se coronó dos veces consecutivas campeón de la UEFA, el que luchó hasta la última jornada de la campaña pasada por conquistar la Liga, aquel que enamoró a todo el sevillismo que acudía al Sánchez Pizjuán a disfrutar de su juego y a ver "por cuánto gana el Sevilla hoy". Ese Sevilla que no hace ni dos meses que humilló al Real Madrid en su propio estadio, en la Supercopa de España, en una histórica goleada que les confirmó como el mejor club de España. De ese Sevilla queda mucho todavía, a pesar de que los resultados no les acompañen en las últimas jornadas.

Por empezar, les queda la plantilla. Con sus veteranos y noveles. Con sus Jesús Navas, Andrés Palop, Keita y Koné. Les queda a su Juande Ramos, que a pesar de lo que digan muchos, le ha dado mucho a este Sevilla. Y le sigue dando. Les queda su público. Incombustible y fiel en todos los encuentros del Sevilla en el estadio de Nervión. Y les queda la fe. Aquella que les hizo crecer desde su regreso a Primera, que le ha permitido convertirse en un equipo 'europeo' y les hace soñar con ser un equipo grande en España, no uno del 'montón'.


Sin embargo, a pesar de los recursos hay algo que no engrasa en este Sevilla de inicio de campaña. Algunos piensan que la coquetería que tuvo Juande con el Tottenham ha desequilibrado a un equipo que dependía mucho del estado de gracia de su técnico, de la relación del jefe del banquillo con la plantilla. Otros piensan que el 'caso Alves' ha despertado discordancias entre el vesturario y la zona noble que provoca a su vez un cierto 'pasotismo' de algunos jugadores sobre el terreno de juego.

Sinceramente, lo que le falta a este Sevilla es un golpe de suerte. Porque en el fútbol, por muy bien que se juegue, por muchas ocasiones que se tengan, si la 'pelotita' no entra, no se gana. Aunque precisamente, al Sevilla no es que le vaya mal cara al gol. Con los mismos goles que el cuadro andaluz (11), el Villarreal está en zona Champions. La clave puede estar en los encuentros fuera del Pizjuán. El Sevilla es el tercer peor visitante de la Liga, tras los dos colistas. Aún y así, la temporada no ha hecho más que comenzar para todos. Aunque verse ahí abajo, siempre da respeto.

2 de octubre de 2007

Hablemos de las famosas rotaciones

El tema caliente de las últimas semanas. Y es que está de moda 'rotar' a la plantilla y crear nueve onces diferentes en nueve partidos, como ha hecho Schuster en los casi la decena de partidos oficiales que el Real Madrid ha realizado en este inicio de campaña. La variedad de opiniones acerca de dosificar a las plantillas es amplia. ¿Rotaciones sí, rotaciones no?

Estas semanas hemos escuchado y leído muchas opiniones, en las que el balance de respuestas se decanta con mayoría hacia el no. Con el ejemplo más destacado del Real Madrid, las rotaciones parece que han afectado al juego de los blancos, aunque no a los resultados. Schuster ha planteado varias modalidades en su once tipo. Con doble pivote, con extremos, con Guti y Sneijder juntos, con sólo uno de ellos, con Drenthe por la izquierda, por el centro, en el lateral. Lo mismo ocurre en el Valencia de Quique Sánchez Flores. También Juande Ramos es propenso a utilizar este método. Precisamente, tres equipos a los que les está costando encontrar su estilo de juego. El Sevilla está desconocido, el Valencia gana, pero por la mínima y pidiendo la hora, y el Real Madrid ha ido de más a menos.

Al parecer, tanto Schuster, Quique y Juande, entre otros, quieren dosificar el estado físico de sus futbolistas, debido a la magnitud de partidos en este inicio de temporada. Liga entre semana, Champions League, compromisos con la selección... y todavía no ha llegado la Copa del Rey. Por un lado, tienen más razón que un santo. La segunda vuelta se hará dura y larga, tantos partidos seguidos en las piernas de los futbolistas pueden provocar lesione graves, y los tres clubes citados tienen aspiraciones a llegar con opciones a las últimas fases de la Copa de Europa.

Pero también es cierto que la búsqueda de un estilo de juego, sobretodo en el caso del Real Madrid, un equipo prácticamente nuevo, con técnico nuevo y con ideas muy diferentes a las de la pasada campaña, se hace bastante complicado variando tanto los hombres titulares. De momento, a Bernardo y cia le están acompañando los resultados. Pero lo grave es que parece que todavía el técnico alemán no sabe lo que quiere. Y, sinceramente, Schuster se está equivocando. El Bernabéu quiere un estilo de juego, entretenimiento, ocasiones, dominio y jugadores que den la talla. Marear a estas alturas a recién llegados como Sneijder, que un partido juega por la derecha, otro por la izquierda, otro por el centro del campo o, simplemente, no juega, no favorece a la búsqueda del 'jogo bonito' que reclama la catedral blanca.

Schuster debería encontrar un estilo de juego, con un balance de entre ocho y nueve jugadores 'fijos' para ser titulares, y con suplentes que ejerzan precisamente de eso, de suplentes. Refuerzos para aliviar el cansancio de los que deben llevar la batuta de este nuevo Madrid, que se reserven para partidos de menos importancia y que sepan asumir su papel. Lo mismo le pasa al Valencia, que poco a poco encuentra Quique su once tipo, pero su plantilla es tan amplia que lo tiene realmente complicado etiquetar. Juande rotó toda la temporada pasada, pero el increíble estado de forma del Sevilla hacía posible que jugara quien jugara, se viera un estilo definido. Un equipo hecho. Al fin y al cabo, mucha parte de esa plantilla llevaba muchos años juntos. Lo mismo que un Barça que poco a poco (hagamos un viaje en el tiempo y recordemos la primera temporada de Rijkaard) ha encontrado su sello y cuando salta al terreno de juego es un reflejo de un conjunto cocinado.

El molde congelado es lo que está entre las manos de Schuster. Tiene que pensar en tener claro los ingredientes, para elaborar la mejor receta posible. Con este tema abrimos una encuesta para que ustedes puedan votar si, en general, las rotaciones favorecen al fútbol y a los equipos o, en cambio, perjudican.

30 de agosto de 2007

La vida continúa

El joven Antonio Puerta nos dejó el pasado martes. El sevillano vivió sus últimos quince meses de su vida al límite. Cinco títulos se lleva bajo el brazo, gracias al club de sus amores. La Naturaleza quiso que el canterano no pasara de aquella noche. No lo podremos ver más correr por la banda izquierda. Pero la vida continúa, como ha señalado en las últimas horas el propio presidente del Sevilla José María del Nido: "A partir de ahora, el Sevilla jugará con doce", ha asegurado el mandatario sevillista.

La vida sigue sí, pero este infortunio acontecimiento ha marcado el camino de nuestro deporte. Es triste, pero así ha ocurrido, y ha tenido que ser con la muerte del futbolista andaluz cuando los máximos rivales de la ciudad hispalense firmaran una tregua. Quizás el primer paso por la paz. La unión de todos los sevillanos, rojiblancos o verdiblancos, para llorar la pérdida de Puerta ha conmocionado a todo el mundo del deporte. El abrazo entre Del Nido y Lopera, las lágrimas de miles de personas que se congregaban para dar el último adiós al sevillano. Son gestos que no se van a olvidar.



Y la vida sigue, sí. Sin nuestro campeón, ese gran jugador y mejor persona que celebrará los triunfos de su Sevilla desde el Cielo. Seguro. Empezando por el que pueden lograr mañana los de Juande Ramos. El Milan de Kaká espera para desvelar al mundo quién es el mejor club de Europa. Puerta estará ahí. Por siempre.

20 de agosto de 2007

Basta con quitarse el sombrero

Si a alguien le interesa mostrar en público su respeto hacia el buen fútbol, sólo debe hacer una reverencia en dirección a la capital andaluza, donde en los últimos meses han ido dirigidos los más preciados piropos futbolísticos de los críticos y forofos del deporte rey. Sevilla es la ciudad del Supercampeón, nombrado ayer mismo por su excelencia futbolística, su soberanía sobre el terreno de juego y por su espíritu campeón. Y en terreno enemigo, donde se proclamó en junio campeón de la Copa del Rey, un Bernabéu que enmudeció ante tal humillación.



Los hombres de Juande Ramos vapulearon anoche a un Madrid débil, falto de ideas y al que sólo le empujó la ira, el coraje y parte de aquella fuerza que le hizo proclamarse campeón de Liga hace tan sólo dos meses de la mano de Fabio Capello. Esta vez, el Madrid salió al mismo escenario donde se coronó bajo los mandos de Bernd Schuster, un alemán llegado al club de la calle Chamartín para reencontrar el gusto futbolístico del paladar del Bernabéu. Kanouté (por tres veces) y Renato (x2) sentenciaron una eliminatoria que comenzaron a encarrilar en Nervión. De nada sirvió que el debutante Drenthe marcara un golazo que reavivara el sentimiento de remontada en el feudo blanco.

En resumen, del Madrid sólo se puede deducir aspectos negativos en esta pretemporada. Seis derrotas, la pérdida de un título oficial, el fracaso en el mercado de verano (Kaká), el derroche innecesario (Pepe) y un entrenador que parece haber perdido el rumbo de unos ideales que le destacaron como técnico y jugador. La conclusión: un Sevilla triunfador, un equipo hecho que no parece atragantarse de títulos (5 en15 meses); y un Madrid frágil, un equipo por hacer y al que sólo la última Liga le alejó del apocalipsis. Como aparejar a una pantera con un ratón.

12 de agosto de 2007

Schuster naufraga en Nervión

Un tímido Sevilla se adjudicó el primer round de la Supercopa de España ante un desengrasado Real Madrid. Tímido porque dio la impresión de ser mucho más equipo que los de Schuster, pero sólo pudieron sacar la ventaja que el penalty transformado por Luis Fabiano les concedió.

La ida del primer título oficial de la temporada 07-08 debía ser un escaparate para el conjunto blanco y una oportunidad para el técnico alemán de demostrar que este año se va a jugar a otra cosa. En cambio, Schuster sorprendió a todos optando por colocar a Diarra y Gago en un extraño doble pivote, dejando en la media punta a Guti, Robinho y Balboa por las bandas y a Raúl solo en la punta del ataque. No era de extrañar que muchos madridistas se llevaran las manos a la cabeza tras conocerse la noticia, y más, una vez comenzado el partido, cuando Casillas salvó el primer mano a mano de la temporada antes del tercer minuto de encuentro. De escándalo. Si el bávaro lo hace por despistar no lo sabemos, a esperas de recuperar todos sus efectivos (sobretodo Van Nistelrooy) y de ultimar las últimas incorporaciones al club de Chamartín. Por si acaso, que los madridistas vayan rezando por no acordarse tarde de un tal Capello, de nombre Fabio que anda comentando partidos por la RAI italiana...



Y del Sevilla, qué decir. En este equipo se nota que da lo mismo que juegue Kanouté, como Duda, Luis Fabiano, Alves o el mismísimo trío lalalá. El conjunto de Juande Ramos demostró una vez más ser un equipo más 'cocido' que el Real Madrid, que todavía anda buscando su identidad de juego. El Sevilla perdonó, Casillas salvó y el título se resolverá dentro de una semana, en el Santiago Bernabéu, con una ventaja mínima de los de Nervión. Quizás para entonces el Madrid haya cerrado contrataciones de futbolistas como Robben o Sneijder y podamos ver debutar a la joven promesa zurda, Drenthe.

16 de mayo de 2007

El Sevilla se corona ante un excelente Espanyol

Sin duda el partido de Glasgow se recordará por ser una de las mejores finales de la historia de la Copa de la UEFA. Sevilla y Espanyol han ofrecido un espectáculo futbolístico impecable, un partido de calidad ofensiva, de una gran estrategia defensiva, de nervios, de fuerza, de pasión. El cuadro andaluz presidido por José María del Nido se ha adjudicado su segunda UEFA de su historia, la segunda consecutiva, confirmando que este Sevilla ya es un grande. Pero nada tiene que envidiar el Espanyol, que a pesar de no levantar el trofeo, se marcha de la ciudad escocesa como un auténtico campeón.



La final prometía, y mucho, un gran espectáculo del fútbol. Una final de la UEFA española sin precedentes, entre un equipo luchador y con garra, el Espanyol, invicto en la competición europea y sediento de venganza con la historia; y un conjunto que ha demostrado su poderío en esta temporada y que se ha llevado de Glasgow un premio merecido, eso sí, sufriendo.



Un encuentro rápido, ágil, con ritmo, divertido. Un partido de gran fútbol. Así se podría caracterizar esta final de la UEFA. Adriano adelantó al cuadro hispalense tras una gran asistencia del guardameta Palop. Pero pronto el Espanyol tomó el mando del partido y Riera se encargó de colocar las tablas en el luminoso de Hampden Park antes de la media hora de partido. Los hombres de Ernesto Valverde sorprendieron al tomar la posesión de un esférico que poco vio el Sevilla en el resto de la primera mitad. Con criterio dominaron varios minutos los blanquiazules al conjunto que defendía título, pero el técnico sevillista Juande Ramos jugó bien sus cartas y colocó a Jesús Navas al inicio del segundo periodo, que ofreció a los de Nervión algo más de criterio en el centro del campo.



El partido se desequilibró en el minuto 68. Moisés Hurtado veía la segunda tarjeta amarilla y la consecuente cartulina roja, dejando al Espanyol con medio depósito. El motor ya no engrasaba como en la primera mitad y el Sevilla comenzó a crear las ocasiones más claras. Pero el portero españolista Gorka, y todo el Espanyol en general, hicieron un esfuerzo bárbaro para mantener el empate, que les permitía soñar con algún contragolpe y llevarse el partido. Con diez aguantó el Espanyol hasta casi el final de la primera mitad de la prórroga. Kanouté enviaba el esférico de la final dentro de las mallas de Gorka en el 105', alejando el sueño perico. La grada, que no dejó de animar nunca, se vino abajo. La mitad, porque la otra no cesaba de botar celebrando un título que se rozaba con la yema de los dedos. Sólo había que mantener un resultado a favor quince minutos más, ante un equipo exhausto y con diez. Pero el balón rueda siempre hasta el último segundo.



El brasileño Jónatas devolvió la sonrisa al bando blanquiazul de la grada del Hampden Park. Medio mundo vivía una de las mejores finales que nos ha brindado la Copa de la UEFA. Dos equipos españoles dejaban el listón en lo más alto, para que luego se dude de la categoría del fútbol de nuestro país. Final del tiempo extendido, y llegaba la lotería de los penalties. Los pericos con la cabeza alta, después de aguantar más de 50 minutos con diez, ante el vigente campeón de la competición. Como héroes.



Pero el verdadero héroe estaba por llegar. La tanda de penalties se desequilibró en los dos primeros lanzamientos. Kanouté transformó su pena máxima, pero Luís García se topó con el valenciano Palop bajo los palos, que detuvo hasta tres penalties, consiguiendo para su equipo su tercer trofeo europeo. El Espanyol puede marcharse orgulloso, tras una gran batalla y una gran demostración de fútbol. Y del Sevilla qué decir... imparable e intratable.



La final de Glasgow deja un gran sabor de boca a todo aficionado al fútbol. Además de la competitividad sobre el terreno de juego, cabe aplaudir la actitud de los jugadores sobre el césped, de ambas aficiones en la grada y del gesto del Sevilla al final del encuentro, haciéndole un pasillo al Espanyol cuando éstos marchaban a recoger su premio de consolación. Bravo por una final histórica. Bravo por el Sevilla y el Espanyol. Y enhorabuena a los de Nervión.

Esto sí que es fútbol.

15 de mayo de 2007

Glasgow calienta motores

Sevilla y Espanyol ya están el Escocia. La sede de la final de la Copa de la UEFA, el mítico estadio de Hampden Park ultima sus preparativos para recibir la primera final española en esta competición. Dos conjuntos en racha, un Espanyol que bajo pronóstico de muchos se ha colado en la final; y un Sevilla que viaja a Glasgow a defender título, el que consiguió el pasado año de forma abrumadora ante el 'Boro' inglés por 4-0.



El conjunto de Ernesto Valverde está teniendo una temporada plácida. Tras su batacazo en al Copa del Rey, al caer eliminado por el súper-Valladolid de Mendilíbar, los blanquiazules sentaron la cabeza en la Liga y en la UEFA. Su principal objetivo a principio de temporada era defender el título copero, llegar lo más lejos posible en Europa y no sufrir como la pasada campaña en la Liga. Sin la Copa, el Espanyol se ha colocado en la final de la segunda competición europea y la Liga ya es un puro trámite de cuatro partidos donde nada se juegan. Balance positivo, pues, para los de Ernesto Valverde, que buscarán arrebatar al vigente campeón el trofeo europeo con el que enloquecerían todos los pericos.

Pero al otro lado del cuadrilátero se encuentra el temido Sevilla. Los hombres de Juande Ramos, en un estado físico envidiable, son el único equipo de Europa que pueden presumir de tener opciones en todas las competiciones que disputa. Finalista en la Copa, a dos puntos de los líderes y con el papel de favorito para revalidar la UEFA. La única baja importante para Glasgow será Escudé, que se pierde la final por sanción, pero los nombres del resto de la plantilla y su estado de forma hacen temer a cualquiera. Pero la historia nos ha enseñado que no siempre el favorito se ha coronado. Ya lo demostró el propio Espanyol la pasada campaña en la final de la Copa del Rey ante el Zaragoza. Quizás en esta ocasión se repita la historia. Glasgow calienta motores...

10 de mayo de 2007

Una máquina de hacer fútbol

El Sevilla se está consagrando como uno de los mejores equipos de la temporada. A pasos agigantados, el cuadro nervionense se colocado como un grande de España y de Europa. Su juego, su forma física y su poderío sobre el terreno de juego le han permitido ser el único conjunto de europa 'vivo' en todas las competiciones que disputa. Ayer, los de Juande Ramos se convirtieron en el primer finalista de la Copa del Rey 2007, lo que supone la tercera final que alcanzan los andaluces en esta temporada.



La obtención del título europeo de la UEFA ante el 'Boro' inglés la pasada campaña le permitió a finales de agosto disputar la final de la Supercopa de Europa, ante el entonces campeón de la Champions League, el FC Barcelona. Fue la primera final de la temporada y su primer título, ya que arrasó ante los azulgranas y pudieron levantar la Supercopa.

La semana pasada, tras remontar un resultado en contra ante Osasuna, el cuadro hispalense se metió en su segunda final de la UEFA de forma consecutiva, final que disputará el próximo miércoles 16 de mayo, ante el Espanyol. Y ayer consiguió alcanzar su tercera final, venciendo en el Sánchez Pizjuán al Deportivo de la Coruña por 2-0, un partido trámite tras conseguir un rotundo 0-3 en el encuentro de ida, en Riazor.

Si recordamos que no hace muchos años el Sevilla FC fue equipo de Segunda División, los éxitos de estas últimas dos campañas hablan mucho mejor de la reforma que se ha llevado a cabo en el club que preside José María del Nido, embriagado de felicidad por el éxito del equipo de sus amores. El proyecto del Sevilla ha permitido hacer un crecimiento contínuo desde el ascenso a Primera, con Joaquín Caparrós en el banquillo, uno de los hombres clave de este nuevo Sevilla. La llegada de Juande Ramos pudo hacer creer que el equipo se desestabilizaría, pero todo lo contrario. El Sevilla se ha hecho todavía más fuerte y ahora goza del mejor momento de toda su historia.

La apuesta deportiva del director deportivo Monchi ha dado sus frutos, cuando todos veían una locura deshacerse de hombres como Julio Baptista, Sergio Ramos o José Antonio Reyes. Gracias al ingreso por la venta de estos jugadores, el Sevilla cuenta ahora con hombres como Kanouté, Duda, Palop, Kerzakhov, Poulsen, Chevantón y compañía. Junto a una gran cantera, los sevillanos son la gran sorpresa de estas últimas temporadas.

Su forma física es indiscutible, y su rendimiento en lugar de ir a menos, ha evolucionado favorablemente. A estas alturas de temporada el cansancio empieza a notarse, pero como no se ha reprimido en repetir su presidente José María del Nido, el Sevilla cuenta con dos plantillas totalmente competitivas. Y así lo está demostrando.

3 de mayo de 2007

Espanyol y Sevilla: destino Glasgow

Final española en la presente edición de la Copa de la UEFA. Algo histórico en nuestro fútbol. Como historia han hecho nuestros dos protagonistas. El Sevilla alcanzando su segunda final de la UEFA de forma consecutiva, y el Espanyol convirtiéndose en finalista de la competición después de 19 años de su última final y con la etiqueta de invicto. Los vigentes campeones de Copa y UEFA se vestirán de gala el próximo 16 de mayo para disputar la primera final española de la historia en el mítico estadio de Hampden Park.



El Sevilla, que debía remotar el 1-0 de la ida, se impuso con claridad a Osasuna, que en los noventa minutos sólo disparó en dos ocasiones a portería. Luis Fabiano empató la eliminatoria y Renato certificó el pase a la final de Glasgow. Los de Ziganda nada pudieron hacer ante la superioridad del vigente campeón, que dispuso de varias ocasiones para abultar más el resultado. Pero sin duda, lo mejor del encuentro llegó en el pitido final. Tras las felicitaciones, los gritos de júbilo y los abrazos, los aficionados del Sánchez Pizjuán corearon bajo la oscuridad hispalense el nombre del otro conjunto español que se ha quedado a las puertas de la final: "Osasuna, Osasuna". Un bonito gesto para despedir de la competición a un equipo que lo dio todo hasta el final.



Y en Alemania, el canguelo por el recuerdo de 19 años atrás no llegó a más que eso, un pequeño susto. El gol tempranero de Almeida (4') despertó el fantasma de la final del '88, pero en esta ocasión, el Espanyol superó sus miedos y de nuevo Coro, el hombre-gol de los grandes momentos, puso las tablas en el marcador, lo que obligaba a los germanos ha marcar cuatro tantos más (50'). El ex del Athletic, Jesús María Lacruz, remató una faena merecedora del rabo y las dos orejas. Una gesta que podría culminar en la adquisición del primer título europeo del Espanyol. Ahora sólo le separan unos días. Y todo un Sevilla, que ya sueña con un posible 'triplete'.

'Spanish' UEFA

Semifinales de la UEFA. De forma automática, ya existe un finalista español para el encuentro de Glasgow. Sevilla o Osasuna, que esta noche a partir de las 20:45 disputan una de las semifinales, con la ventaja de los navarros por el tanto logardo por Soldado en el Reyno de Navarra. El otro semifinalista saldrá de la eliminatoria entre el Espanyol y el Werder Bremen, donde le conjunto de Ernesto Valverde llega con una diferencia notable de 3-0, consechado en una noche mágica en Montjuïc.



El Espanyol, que viaja a Alemania con las bajas de Walter Pandiani y Moisés Hurtado por sanción e Iván de la Peña y Jonatas por lesión, deberá defender un resultado que hace recular la mirada hacia el año 1988. Por entonces, el Espanyol alcanzó la final de la UEFA, disputada a doble partido, ante otro alemán, el Bayern Leverkusen. De eso hace 19 años, pero existen muchas semejanzas. Se trata del partido de vuelta (aunque en este caso son las semifinales), al que se llega con una ventaja de 3-0. El rival es un equipo alemán, y en ambos casos, el cuadro perico cuenta en sus filas con Ernesto Valverde, ahora dirigiendo el equipo desde el banquillo, ya que por entonces sufrió "la machada del 88" como jugador. El Espanyol perdió aquella UEFA, que se adjudicó el Leverkusen al remontar el 3-0 de la ida y al batir al conjunto blanquiazul en la tanda de penalties.

Pero las esperanzas depositadas en este equipo, que se ha llevado por delantes a equipos como el Benfica o el Livorno, son demasiado grandes como para pensar en aquella final de hace ya 19 años. El Espanyol puede convertirse en el segundo finalista de la UEFA, si consigue mantener esa positiva ventaja que tiene de la ida. No lo tendrá fácil ante el tercer clasificado de la BundesLiga, aunque el Werder Bremen tampoco llega en su mejor momento. Los alemanes no podrán contar con su guardameta titular, Tim Weise, expulsado en Montjuïc, ni con Fritz, sancionado, ni tampoco con los lesionados Borowski y Mertesacker. Todo parece apuntar, que Glasgow se teñirá por completo de color español.



Y por otro lado, la otra semifinal española, entre Osasuna y Sevilla en la ciudad hispalense, con una ventaja mínima de los navarros. Aunque el Sevilla conoce lo rocoso que se le hace el cuadro rojillo cada vez que miden sus fuerzas sobre el terreno de juego. Los de Ziganda no pudieron conseguir la victoria en el feudo sevillista esta temporada (2-0), pero en las temporadas 05-06 y 04-05, los navarros se impusieron en Nervión por 0-1. El actual campeón de la UEFA se la juega ante un Osasuna que quiere seguir haciendo historia.

2 de marzo de 2007

Castigo insuficiente

El Comité de Competición ha decidido sobre el caso del 'botellazo', y como suele ser habitual, lo ha hecho con pinzas. El pasado miércoles, Juande Ramos fue golpeado con una botella de plástico, lanzada desde la grada del Manuel Ruíz de Lopera, tras el gol de Kanouté. El técnico manchego del Sevilla tuvo que ser evacuado del estadio en ambulancia, estando durante unos minutos en estado de inconsciencia, debido al traumatismo craneal. Esa noche volaron muchos más objetos en el estadio verdiblanco. El 'acierto' de aquel energúmeno fue el que hizo estallar la tragedia, que pudo tener un peor final.

Al margen de cómo calentaron los dirigentes de ambos clubes el derby sevillano, la seguridad en el campo fue insifuciente, por no tacharla de paupérrima. Un monedazo al presidente del Sevilla, José María del Nido, otro 'botellazo' a Daniel Alves, jugador del Sevilla, justo después del gol de su compañero de Mali. Y segundos después, la acción de un aficionado verdiblanco descerebrado. El Comité de Competición sólo ha catigado al Betis con tres partidos de clausura, y sin ninguna sanción económica. Los 33 minutos restantes del partido se disputarán en Getafe, el 20 de Marzo, a puerta cerrada.
El culpable del famoso 'botellazo' a Juande Ramos parece que ya se ha identificado. Por el bien del fútbol, esperemos que el castigo sea más que ejemplar para el culpable. Él fue quien tuvo puntería esa noche (y cobardía), pero fueron muchos otros los que obraron como animales en Heliópolis. Como todos aquellos que desearon la muerte del técnico manchego aquella noche, después de verle tendido en el césped, sin conocimiento. Energúmenos hay en todos sitios, pero debe hacerse algo para evitar que entren en los campos de fútbol. Por desgracia, tendrá que haber un final más trágico para comenzar a plantear soluciones.

30 de abril de 2006

Otra final con presencia española

El Sevilla se proclamó el jueves finalista de la Copa de la UEFA tras vencer por 1-0 al alemán Schalke 04, en la prórroga, tras cumplirse los 90 minutos reglamentarios con el empate a 0 en el marcador. El Sánchez Pizjuán fue toda una fiesta. Los aficionados del Sevilla se volcaron con el equipo y en todo momento animaron a los suyos hasta el final del partido, cuando el césped del terreno de juego se llenó de aficionados que celebraban el pase a la final de Eindhoven. Antonio Puerta fue el autor del tanto sevillista en el 99' de juego que permitirá al Sevilla jugar la final de la Copa de la UEFA contra el Middlesbrough, que remontó el 0-1 en contra que tenía en el partido de ida contra el Steaua y tras remontar, además, en el partido de vuelta dos goles en contra, alnzándose finalmente con la victoria con el resultado final de 4-2. La final, Sevilla-Middlesbrough, el próximo 10 de mayo en Eindhoven.